CASA MEDITERRÁNEA Y DISEÑO BIOCLIMÁTICO
La casa de Cristina, Ferran y Guiu en Martorelles (Barcelona) nace de la concepción de la casa patio romana, buscando aquellas raíces propias de nuestra cultura, para repensar la vivienda mediterránea del futuro totalmente ligada al “bioclimatismo”.
Toda la casa se orienta a sur. En esta orientación los voladizos de 1,6m nos permiten aprovechar, de forma natural, la radiación directa del sol, dependiendo de su ángulo de incidencia y en función de la época del año. Disfrutando del sol, en el interior de la casa durante el invierno, y de la sombra en el verano. El paisaje se apropia totalmente de la casa en la orientación sureste, dónde las grandes vidrieras enmarcan las vistas de la Serralada de Marina.
La fachada oeste más castigada por el sol de tarde y especialmente la norte, dónde se producen las mayores pérdidas de calor en invierno, son muy opacas. Los muros de tapia que las cierran aportan la inercia térmica de la tierra. A su vez, la cubierta ajardinada y protegida con 8 cm de de corcho natural, garantiza el aislamiento térmico de todo el conjunto.
El patio central es el elemento espacial que hace diáfano el corazón de la casa. Inunda de luz natural todos los espacios y también actúa como regulador del ambiente de la casa, especialmente en verano, utilizando el aire fresco del forjado sanitario para refrigerar los diferentes espacios.
ESTRUCTURA
La casa, definida por un cuadrado de 14x14m, está construida utilizando materiales de bajo impacto ambiental. Su estructura, la configuran dos planos horizontales realizados con paneles de madera contralaminada, KLH de 180mm de grosor, que descansan sobre las fachadas de muros portantes de tapia, de 50 cm de espesor.
Funcionalmente la casa se concibe en un único nivel, al que se le suma un estudio en semisótano. El espacio de la vivienda queda cubierto con 6 paneles de 2,4m de ancho y 14m de longitud. Estos planos se unen por su cara superior a unas jácenas, de 60cm de canto, que les permiten volar un mínimo de 60cm en todo el perímetro respecto a los muros de cerramiento, que se retiran del plano de fachada. Al mismo tiempo, la solución permite realizar grandes aberturas en fachada sin necesidad de recurrir a dinteles ni cargaderos. Se consigue dar un aspecto de ligereza en toda la casa enfatizando la horizontalidad, al mismo tiempo que se protege los muros de fachada frente las inclemencias del tiempo. Los elementos verticales interiores, también realizados con panel de madera contralaminada de 95mm de espesor, se disponen generalmente en dos planos perpendiculares continuos en forma de L, arriostrando la estructura. La tabiquería adopta la función de jácena de canto para sustentar los paneles de 14m, que vuelan sobre el espacio diáfano del semisótano.
La construcción prefabricada en seco con panel de madera contralaminada, ha permitido la optimización de los tiempos de ejecución, la minimización de residuos de obra y la reutilización de los mismos. Toda la estructura se ha ejecutado en tres meses: en un mes, los muros de tapia; y en 5 días, los dos forjados y la tabiquería de panel de madera contralaminada. El resto del tiempo corresponde a laadecuación del terreno y a la cimentación. La madera sobrante de abrir el patio ha servido para hacer la escalera interior.
MUROS DE TAPIA
Los muros de tapia se han ejecutado con la propia tierra del terreno, fruto de la excavación, minimizando este residuo de obra a cero. Se ha estabilizado con un 10% de cemento blanco y a su vez el material resultante de la tapia, es inerte y totalmente reintegrable al terreno. La compactación de la tierra se ha realizado con martillo neumático, favoreciendo la obtención de unos niveles óptimos de resistencia estructural y estabilidad frente al agua, mucho mejores que los que ofrecen la tapia tradicional.