Arquitectura, Material y Paisaje. Origen conceptual de la propuesta
Nuestro proyecto parte de la propuesta presentada a concurso público de anteproyectos con intervención de jurado, convocado por el Ayuntamiento de Toro y obteniendo el primer premio. La fascinación por el paisaje y los modos tradicionales de la construcción en Castilla y León residen en el origen conceptual de la propuesta, motivados por el contraste tan acusado con las técnicas y materiales habituales en Galicia.
Mediante la disposición de una serie de muros portantes y de cerramiento exterior, realizados en tierra apisonada, el edificio se concibe como una estructura prácticamente ciega desde el exterior. Buscando en la textura y en la disposición geométrica y compositiva de los paramentos, las condiciones expresivas que consideramos idóneas para resolver el programa requerido, en el entorno urbano en que se ubica.
De la tierra, como material, nos interesa, además de los aspectos más claramente vinculados a su uso tradicional, su intensidad tectónica al generar texturas variables en función del tiempo –cronológico y meteorológico–, la composición, la puesta en obra, la humedad, el tacto, etc. También la capacidad de envejecer con una nobleza especial, integrándose en el propio paisaje como un elemento natural. De esta manera, se proyecta un edificio austero que, sin renunciar al lenguaje de la arquitectura contemporánea, sepa enlazar con naturalidad.
Descripción arquitectónica
Se propone un elemento de marcado carácter simbólico, conformando el frente de una plaza delimitada por tres edificios públicos, la piscina, el polideportivo municipal y el centro de salud. Conceptualmente, la piscina se configura en una envolvente de tapial de 60 centímetros de espesor que caracteriza el espacio interior y exterior. El edificio se defiende de la climatología exterior y de las vistas no deseadas mediante este muro perimetral que va delimitando la parcela, plegándose sobre la zona de acceso. Sobre el muro emergen las cubiertas de los volúmenes de vestuarios y deja entrever la vegetación de los patios interiores.
El carácter cerrado y severo que presenta el edificio al exterior contrasta con la imagen que aparece en cuanto se traspasa el umbral. Las diferentes zonas en que se divide el proyecto cuentan con iluminación y ventilación directa a través de una serie de patios interiores que, además, permiten el control visual de los recintos, haciéndolos transparentes u opacos según convenga. Del mismo modo, facilitan el apoyo pasivo a la regulación térmica, permitiendo la ventilación natural desde zonas de sombra. El recinto mayor, que contiene el vaso de piscina, tiene que contar con un control estricto de sus condiciones higrotérmicas, por lo que se reduce al mínimo el intercambio con otras zonas.
El tapial
La perspectiva de la construcción en tapial en los últimos años ha mejorado, pese al inicial rechazo social, la falta de normalización técnica y los costes elevados. Entendemos que la aparición de nuevos referentes arquitectónicos en tierra que permitan, mediante el uso, vencer la oposición social y atraer, por sus valores arquitectónicos y ecológicos, a arquitectos y promotores, desarrollar una técnica constructiva acorde con los medios y controles actuales.
En España encontramos referencias de la arquitectura de tierra y de las técnicas tradicionales, pero son pocas las que aventuran una propuesta para nuevas construcciones. Desde este posicionamiento planteamos nuestro trabajo, convencidos por los aspectos formales-arquitectónicos del tapial, y preocupados por nuevos aspectos técnicos que no pertenecen a la práctica constructiva habitual.
Además de las lógicas que presiden la elección del sistema de estructura-cerramiento atendiendo a aspectos de tradición, textura, color, etc., entendemos que se trata de un material altamente aconsejable en virtud de sus características técnicas –solidez, inercia, permeabilidad, textura–, de economía de material, facilidad de puesta en obra y sostenibilidad medioambiental.
La eficiencia energética
Es inexcusable la búsqueda de la mayor eficiencia energética posible para una instalación que, como es el caso, supone un considerable esfuerzo económico tanto para su construcción como de mantenimiento a lo largo de toda su vida. Dicha eficiencia energética ha sido una de las premisas básicas de la propuesta. Se materializa en dos tipos de soluciones: pasivas y activas.
Entre las primeras, destacar la inclusión de patios y lucernarios que permiten la ventilación cruzada de todas las zonas y su iluminación natural. Al mismo tiempo, la vegetación de hoja caduca prevista en estos patios busca aportar sombra en verano y luz en invierno. El tapial se comporta como regulador higrotérmico, aportando inercia y control de la humedad. Los aislamientos de cubierta se incrementan hasta los 12 cm. El vaso de piscina se dimensiona estrictamente siguiendo los mínimos que determina la normativa. Se pretende con ello optimizar el consumo energético, al tener que filtrar, bombear y calentar el menor volumen de agua posible. Además, se proyecta un depósito adicional que almacenará el excedente normativo de agua por renovación, para su reutilización en el sistema de riego de los patios y la plaza anexa.
En cuanto a las soluciones activas –no estando en vigor el Código Técnico de la Edificación durante la fase proyectual– se empleó la energía termo-solar mediante paneles, especialmente para calentar el agua de la piscina y sanitaria. El proyecto buscó aunar forma y requerimientos sostenibles en una arquitectura integrada en el paisaje. Suponemos que estas medidas, entre otras, han hecho que este proyecto fuese galardonado con el I Premio de Construcción Sostenible de Castilla y León (2005 - 2006), convocado por las Consejerías de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León.
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