Hacia la reducción de las barreras, hacia la construcción con balas de paja... Low tech in system ...retos...
Este es el título de la presentación que tuve el placer de hacer en las Jornadas LowTech de 2010. Volviendo a mirar la presentación con más de 3 años de distancia, la sensación es que, en poco tiempo, se ha avanzado mucho en la valoración general de la paja como material de construcción, pero que los retos de mayor alcance planteados en aquella presentación siguen no solo presentes, sino aún más urgentes y relevantes.
El objetivo principal de la presentación de entonces era mostrar que la construcción con balas de paja no es, ni mucho menos, algo destinado a ser de interés solo por unos pocos marginales hippies, y para ello se han mostrado los ejemplos más significativos de edificios realizados en Europa. Desde los sistemas prefabricados pioneros de la empresa austriaca Strohtech y Systemhausbau hasta los paneles y sistema modular Modcell de Gran Bretaña, pasando por los referentes de investigación e innovación de Amazonails siempre en Gran Bretaña, o el proyecto Strohpolis de Alemania y las imágenes del proyecto en Amsterdam de René Dalmejer. Todas las imágenes de proyectos europeos mostraban una arquitectura y construcción, para nada asimilable a la imagen de “choza” y pobreza que tan radicada tenemos a partir del cuento de los tres cerditos.
Presenté la gran cantidad de bibliografía disponible, el trabajo de grupo PAKSBAB sobre resistencia sísmica de estructuras murarias en paja, el trabajo de FASBA en la realización de ensayos y recopilación de datos que nos permiten ejecutar viviendas legales en España. Las referencias normativas existentes a nivel europeo y el proceso de integración de la paja como material de construcción en la nueva normativa federal de EE.UU. Para la promoción de la construcción sostenible, así como el certificado ETA para balas de paja conseguido por la cooperativa de productores en Austria. Toda esta información es accesible y disponible para cualquier técnico interesado en el tema. Así, yo misma, pude elaborar y estudiar las prestaciones de secciones constructivas sostenibles con una herramienta online gratuita, oficial y certificada por el gobierno austriaco, que integra la bala de paja en sus bases de datos. Y los datos resultantes son muy claros: en cuanto a reducción de emisiones y eficacia, la paja tiene pocos rivales.
En estos casi cuatro años, toda esta información está ya muy asimilada, en las redes sociales se multiplican las obras en paja de gran alcance en Europa y aquí, ya empiezan a florecer cooperativas de productores, casas pasivas de paja, distribuidores de prefabricados, y la Red de Construcción con Paja ha doblado sus asociados con un incremento del 100% de asociados “técnicos”. Las barreras, derivadas del simple desconocimiento, parecen superadas. La conciencia general, asociada a normativa de reducción de consumos y emisiones, así como la necesidad de recuperar la distancia que nos separaba de los otros países europeos y la disponibilidad de muchos técnicos a abrir nuevas puertas para hacer frente a la crisis, parece haber eliminado, ya del todo, la idea de que la bala de paja, como material de construcción, es para frikis.
En la presentación se hacía referencia también a la tensión esencial que nos propone la construcción con paja (y los materiales naturales en general) entre un modelo de construcción basado sobre la materia, las personas y la experiencia o un modelo basado sobre productos, certificados y seguros. La normativa española, caso único en Europa, todavía admite la coexistencia de estos dos modelos. El control de calidad de todo material natural es muy complejo debido a la enorme variabilidad y en ello está su resiliencia. El reto que nos proponen los materiales naturales sigue siendo un reto de transformación de la gestión de procesos y proyectos que permitan y valoren la riqueza de la biodiversidad frente a la “sencillez” del proceso de certificación, producción y venta actual. Así, bienvenidos productos y certificados, que faciliten la implementación a gran escala. Pero ahora más que nunca, en mi opinión, el interés por la paja como material de construcción se encuentra en el reto de transformación de escala de valores empleados para definir y controlar la calidad de una construcción.